Experiencia Personal | Vivir en Nueva Zelanda en pareja, una experiencia enriquecedora
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Nueva Zelanda es sin duda uno de los destinos más codiciados por los viajeros de todo el mundo. El problema es que hay muchas cosas que ver en Nueva Zelanda y normalmente al tratarse de un país tan remoto, no tenemos tiempo de descubrirlas todas. Es por este motivo que muchas personas, deciden quedarse allí por una larga temporada.

Pero sabemos que no es fácil tomar la decisión de cambiar de vida, dejar tu zona de confort y dar el paso hacia esta aventura. Es por este motivo que nos gusta recopilar las experiencias de personas que se han atrevido a dar este paso. En esta ocasión hemos recogido la experiencia de Alexis y Sharon, una pareja de Uruguay que nos cuenta su aventura para vivir en Nueva Zelanda.

Te dejamos con ellos y su historia de amor 😍

Hola! Mi nombre es Alexis y mi esposa es Sharon. Te invito a que conozcas un poco más de nuestra aventura.

Si tuviera que resumir el viaje a Nueva Zelanda en pocas palabras, diría que fue la experiencia más enriquecedora que hemos vivido o la locura más linda que se nos ocurrió vivir (creo que la segunda definición suena mejor) 😉 . Disfrutamos mientras la estuvimos planificando, mientras la vivimos y la seguimos disfrutando cada vez que la recordamos. Sin duda fue un antes y un después en muchos aspectos.

Pero antes de comenzar quiero que sepas que quien te habla es una persona que meses antes de meterse en esta aventura era un tipo muy estructurado, formal y lejano a tomar riesgos…. Pero todo cambió cuando me di cuenta de que los riesgos son una parte hermosa de este trayecto llamado vida. No importa cómo lo hayas vivido hasta hoy, importa cómo quieres vivir de aquí en adelante.

¿Por qué valió tanto la pena vivir en Nueva Zelanda?

Nuestros meses en Nueva Zelanda, nos dejaron por un lado una serie de aprendizajes enorme, y por otro lado, la satisfacción de pasear y conocer lugares increíbles, disfrutando de momentos únicos. A continuación los 5 puntos principales por los que afirmamos que vale la pena y recomendamos a todo el mundo que viva esta experiencia.

1. Crecimiento personal

El primer factor de crecimiento que destacamos es el aprendizaje cultural. Viajar a un lugar tan cosmopolita es una herramienta muy poderosa para eliminar todos esos prejuicios que creamos en la ignorancia. Logramos quitar muchas generalizaciones que teníamos arraigadas por falta de conocimiento, y ni siquiera éramos conscientes de eso. Vimos como en la esencia todos somos iguales, nos mueven más o menos las mismas cosas, nos alegra y nos entristece lo mismo, y lo que más nos diferencia son en realidad nuestras costumbres.

Experiencia personal, estudiar en Nueva Zelanda
Un punto muy importante de esto es que conocer otras culturas no sólo te permite aprender más de ellas, sino que principalmente te hace conocerte más a ti mismo. Estamos muy automatizados en varios aspectos, y no nos damos cuenta de ello hasta que estamos en otros entornos muy diferentes. Casi todo se puede hacer de otro modo, ni mejor, ni peor, simplemente distinto (por ejemplo, se puede tomar agua tibia en lugar de agua fría, muy raro para nosotros, pero real). Por eso, no sólo conocimos más personas y más lugares, sino que nos conocimos más a nosotros mismos.

Por otro lado, tuvimos otras sensaciones que sólo se viven fuera de tu continente: como Sudamericano, sientes que Sudamérica es una cosa sola y muy unida (como debería ser). El continente se hace muy chico cuando estás tan lejos, y se produce una confianza natural con personas de países vecinos que es difícil de transmitir. (Al punto de que en una ocasión, una pareja argentina nos prestó su auto para dormir en un camping, cuando hacía 15 minutos que los habíamos conocido. Unos genios.).

El mundo también se te hace más chico, por el hecho de estar en contacto con gente de tantos lugares, pero al mismo tiempo también se te agranda la lista de los países que quieres conocer, incluyendo algunos que antes no tenías ni idea donde se encontraban, como Azerbaijan.

“Hay cinco formas de pensar que considero fundamentales para sentar las bases del éxito: moverse, conocer diferentes lugares y países; aprender distintos idiomas y sobre otras culturas; tener un sentimiento de empatía; sentir curiosidad hacia otras personas, y descubrir cómo las diferencias pueden ser utilizadas para enriquecer soluciones y no para rechazar algo o a alguien por ser diferente.” – Carlos Ghosn, CEO de Nissan. (Me encanta esta frase).

Experiencia personal, trabajar en Nueva Zelanda

Desenvolverse en situaciones desconocidas y adaptación a los cambios

Los medios de transporte son diferentes, los vehículos van en sentido opuesto, la forma de pagar en el supermercado es distinta, los sueldos son semanales, se cena a las 18h, vivir en apartamento compartido con desconocidos, no utilizar calzado en el interior de las casas y miles de cosas más… todo es diferente y esa diferencia es la que nos enriquece. Tener que desenvolverte e ir aprendiendo a vivir de otra manera, te hace verte en situaciones que no conocías y te abre la cabeza mientras vas aprendiendo de cada nueva experiencia.

Todo lo que te desafíe te hace crecer. Vivimos muchas situaciones que nunca nos habíamos imaginado, como por ejemplo, tener que trabajar limpiando platos en un restaurante de indúes, habiendo apenas aprendido lo mínimo de inglés (y teniendo en cuenta que dos meses atrás estaba trabajando en una oficina como ingeniero). Una locura que me duró poco tiempo, pero de la que no me arrepiento. Sin dudas estas cosas te transforman, y también te hacen entender a las personas que están del otro lado, cuando uno hoy en día va a un restaurante.

Sharon también trabajó en una restaurant de neozelandeses que la trataron de una forma espectacular, confiando en ella desde el primer día y siendo muy hospitalarios. Hoy los recuerda con mucho cariño.

También nos animamos a trabajar juntos cargando leña, y disfrutamos mucho de compartir esta tarea. Aunque parezca una tontería, es algo que realmente nos gustó, y puede ser también porque estas vivencias nos enseñaron a disfrutar más de las pequeñas cosas que nos da la vida, esos momentos únicos e irrepetibles que nos sacan grandes sonrisas.

Por eso, si estás por lanzarte a esta aventura, hay algo que nos gustaría que tengas claro: disfruta de cada momento, no desperdicies nada, porque lo único que tenemos es el aquí y el ahora. Conocimos a personas que cuando estaban finalizando su aventura se arrepentían de haberse quedado durmiendo hasta tarde tantos días. No te permitas que esto te pase. Y si algún día sucede, tampoco te castigues, y disfruta de lo que tienes por delante.

Experiencia personal, viajar por Nueva Zelanda

Disfruta de los desvíos

El otro mensaje que te podemos dejar de lo que vivimos es que nada sucede exactamente como lo planeaste. No, no vayas con la esperanza de que todo será exactamente como querías. Sin embargo, eso no quiere decir que será peor, simplemente será distinto de tus expectativas y lo disfrutarás a su manera, si sabes entender las curvas naturales que tiene cada camino.

Hubo unos días que nos enojamos, nos estresamos porque algo no sucedía como nosotros habíamos pensado que sería. Días después nos dimos cuenta de eso, que no era que estuviera mal, sino que nos estaba enseñando algo diferente, y que el tiempo que pasáramos luchando en modificar cosas externas a nosotros, era tiempo perdido. Así que aprendimos a disfrutar del camino como se nos presentó, y enriquecimos nuestro tiempo con nuevas aventuras.

2. Personas, lugares, y más.

Otro motivo enorme para realizar este viaje es la satisfacción de estar constantemente conociendo nuevas personas, y nuevos lugares (increíblemente hermosos). Como nosotros fuimos con un presupuesto bastante ajustado, organizábamos siempre para salir con otras personas a algún lugar cercano a la ciudad, en el auto de alguien o en uno alquilado. No siempre tuvimos la suerte de salir con personas que tuvieran los mismos intereses que nosotros, pero siempre lo disfrutamos al máximo.

Experiencia Personal, que hacer en Nueva Zelanda

Es muy loco pensar en salir a pasear con gente que conoces ese mismo día, pero la confianza que se vive en Nueva Zelanda sólo se entiende estando allí donde ese tipo de cosas es algo muy común.

Los paisajes que conocimos en los distintos paseos que hicimos son difíciles de transmitir en palabras, hay lugares que realmente te hipnotizan. Además la variedad es enorme: Si te gustan las playas tienes que ir a Nueva Zelanda, si te gustan los volcanes tienes que ir a Nueva Zelanda, si te gustan las montañastienes que ir a Nueva Zelanda, y si te gustan las tres cosas… ¿qué estás esperando? 😉

Experiencia Personal, Nueva Zelanda coromandel

3. Estilo de vida en NZ

¿Qué es lo que más nos gustó de este país?

  • Prima la confianza: la palabra sigue teniendo valor.
  • No se necesitan rejas: si quieres emprender en algo de seguridad, seguro que Nueva Zelanda no es parte de tu mercado.
  • Es muy tranquilo.
  • Es el país menos corrupto del mundo y eso se nota: se puede percibir en la organización del país y cómo funcionan todos los servicios.
  • El coche no es símbolo de estatus: puedes ver muchas personas con un buen nivel de vida y un auto del 95’.
  • Las personas con 70 años tienen mejor estado físico que nosotros con menos de 30… Nos encontramos muchas veces con personas de más de 70 años caminando o andando en bicicleta por la montaña.
  • Multiculturalidad: en el día a día te puedes encontrar personas de distintos países que residen allí.
  • Tiene todo tipo de paisajes y lugares hermosos.

4. Un viaje soñado

Para finalizar nuestra aventura en el país, hicimos un viaje que nunca olvidaremos de 10 días por la isla sur (zona de montañas, lagos, y mucho más). Ni en nuestros sueños hubiéramos imaginado un viaje tan placentero, donde la definición de placer se encontró simplemente en los paisajes que nuestro ojos apreciaron, los amaneceres y atardeceres que disfrutamos, la tranquilidad de escuchar nada más que el río y los pájaros mientras comíamos sandwiches de queso, tomate y lechuga preparados por nosotros… etc.

Recorrimos más de 1800km en auto… el cual además de nuestro medio de transporte, también fue nuestra casa. (Comprobamos que es posible dormir 10 días en un auto, sin quedar contracturado en el intento).

Experiencia personal, ruta por Nueva Zelanda

Si nunca hiciste algo así, no tienes ni idea lo que te estás perdiendo… ¡Agrégalo ya a la lista de cosas para hacer antes de morir! Es una de las experiencias más lindas que vivimos en nuestras vidas. Aquí aprendimos una vez más, que la felicidad está en las pequeñas cosas, en ese abrazo al subir a la montaña, en disfrutar de una simple comida frente al lago, o simplemente andar unos cuantos pasos sin conocer el destino.

Experiencia personal, Ascenso a Mueller Hut, Mt. Cook

Nuestro último consejo: disfrútalo a tu manera. Algunos nos decían, ¿por qué no van a tal restaurante a probar tal comida? La verdad que no probamos algunas comidas típicas, y no nos preocupa eso. Algunos disfrutan de probar nuevas comidas, y está bien, otros disfrutamos de recorrer algún lugar más. Simplemente son objetivos diferentes. Conócete y disfruta a tu manera.

5. Aprender inglés

Lo dejé para el final, pero sin duda que también fue algo muy positivo. Estudiar inglés en el extranjero, es una forma de acelerar enormemente el proceso de aprendizaje. Fuimos sabiendo apenas lo básico, y en cuatro meses ya nos comunicábamos bastante bien, aunque por supuesto lo seguimos trabajando para llegar a un excelente nivel. Lo recomendamos totalmente. Sin embargo, vale aclarar que te puede servir o no en función de tus intereses, preferencias, tipo de curso que elijas, etc. No todos los cursos son para todas las personas, por eso es importante asesorarse bien sobre las opciones disponibles y qué metodología ofrece cada una.

Lo bueno de realizar un curso de inglés en Nueva Zelanda es que vas a tener la oportunidad de aprender el idioma incluso más rápido y además, te va a dar la posibilidad de conseguir el visado de estudiante que permite trabajar durante tu estancia. El coste de la vida en Nueva Zelanda es bastante alto y por lo tanto trabajar se convierte en algo necesario que te permitirá costear tus gastos. (Los salarios también son elevados en este país). Este sería un ejemplo de curso de inglés con la posibilidad de trabajar en Nueva Zelanda:

NUEVA ZELANDA  

​Estudia inglés y trabaja en Nueva Zelanda

desde

4060 $NZD

¿Cómo de difícil es vivir una experiencia así?

Creo que la dificultad es muy relativa, y esa relatividad la van formando nuestras prioridades. Cuando nuestra prioridad era tener un auto y un trabajo “seguro”, lo que tuvimos era eso, y parecía difícil poder llegar a irse del país por unos meses. Cuando nuestras prioridades cambiaron, el trabajo quedó a un lado, el auto se vendió, y fue relativamente fácil vivir nuestro sueño (habiéndonos preparados financieramente mediante ahorro e inversión). Todo depende del punto de vista que le ponga cada uno en cada momento. Si gestionas bien tus prioridades, es más fácil gestionar bien el resto.

No esperes a que llegue el momento ideal. Eso no es más que una falsa ilusión, el momento ideal no existe. El momento para hacer algo así, lo tienes que preparar con proactividad, y hacer lo necesario para que ocurra. Sé que puede ser difícil animarse a vivirlo si nunca hiciste algo así, pero todo es difícil antes de empezar a planificarlo ;).

Espero que nuestra historia te sea de utilidad, y te haya aportado algo, ya sea que hayas vivido algo así, que te lo estés planteando, o simplemente eres como yo, que me gusta enriquecerme de lo que cada persona nos transmite con sus experiencias.

Si quieres conocer más, visita www.vidasconproposito.com.

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