Experiencia Personal | Más que canguros
5 (100%) 2 votes

Probablemente hace un tiempo que viene dándote vueltas en la cabeza la idea de ir a vivir, trabajar o estudiar en Australia o incluso puede que ya tengas tu proyecto definido o hasta la maleta lista para partir, pero siempre nos nace esa inseguridad de abandonar nuestra zona de confort y en GrowPro Experience lo sabemos.

Y como ya hemos pasado por lo mismo que tú, sabemos que las ansias y los nervios se pueden controlar con información. Saber con qué te vas a encontrar cuando llegues, saber qué ver en tus primeros días o simplemente conocer las vivencias de alguien más.

Es por eso que en esta oportunidad te presentamos a Sheila, quien durante un año se dedicó a exprimir Australia y todo lo que este país le podía dar ¡Pero ojo! no fue nada fácil…

Experiencia Personal | Más que canguros

Cruzar 4.000 km del desierto de Australia en un Mitsubishi del 92, aprender la profesión de marinera y vivir temporalmente en barcos, saltar en paracaídas por la Gran Barrera de Coral australiana, que resulta ser la más grande del mundo. Esto es solo parte de las increíbles historias que pude recolectar en lo que fue sin duda, el año más increíble de mi vida pues como dicen por ahí: “Cuando sales de tu zona de confort, encuentras maravillosas oportunidades”. 

Experiencia personal - sheila en el viaje

Primeros pasos, primeros trabajos

La primera vez que pisé la gran y desconocida Australia, jamás pensé que podría llegar a aprender tantas cosas. Un idioma nuevo con un acento complicado,  una forma de vida diferente, nuevas profesiones;  de esas que nunca pasaron por mi cabeza ejercer. Y todo esto estando tan lejos de mi familia, tan solita y tan aparentemente valiente, pero la verdad ¡Qué miedo tenía!

Los principios se hacen cuesta arriba y quien diga que no, miente. A veces pensaba: ¿por qué eres tan dura conmigo Australia? Yo que estaba tan cómoda en mi país!

Mi primer trabajo fue de lavaplatos y camarera en Airlie Beach, Queensland. Usaba agua fría para limpiar los platos hasta que mi responsable se dio cuenta y me explicó que la grasilla se saca con agua caliente, no fría ¡Qué iluminada! Tiré dos bandejas llenas de bebida muy cerca de clientes y la mayoría de veces cuando me pedían cosas del menú no entendía que estaban pidiendo, así que por no preguntar cuatro veces, me arriesgaba y llevaba platos que no habían pedido.

Me frustré, lloré, me sentía tonta. Pero no me rendí, practiqué en mi casa cómo llevar 3 platos a la vez con tutoriales de youtube y me aprendí el menú del restaurante de memoria. Así que poco a poco fui cogiendo seguridad de nuevo, y la sonrisa y humildad me sacaron de más de un apuro.

Experiencia personal /sheila pikachu

Limpié baños (creo que nunca he limpiado tanto en mi vida), aprendí a arreglar jardines, yo que nunca regué ni una planta. Hasta trabajé en una feria de atracciones con una riñonera y un micrófono intentando atraer a la gente para conseguir un Pikachu gigante!

También trabajé de marinera y azafata en catamaranes y barcos privados que iban a la barrera de coral. Pero aunque una de mis tareas era cuidar a los huéspedes si se mareaban, las primeras veces  la que acababa vomitando detrás del barco era yo. Descubrí fantásticas pastillas para el mareo y seguí superándome, aguanté las ordinarieces de algunos de los capitanes para los que trabajé y me lo tomé como un ‘challenge’ para aprender una nueva profesión. 

Experiencia personal/ sheila bote

Pero el tiempo vuela y ahora que miro atrás digo: ¡¡GRACIAS, AUSTRALIA!! No es que fueras dura, es que me hiciste crecer, madurar y valorar. La lucha constante y la satisfacción personal de haber superado muchos obstáculos con éxito sin ayuda de nadie me ha convertido en una persona más fuerte y positiva.

Sembrar para cosechar

Con el paso del tiempo, ya los obstáculos iniciales comenzaron a quedar atrás y empecé a ver la cara amable de Australia. Ya me sentía más a gusto en los trabajos que conseguía y claro, entendía mucho mejor el inglés y a los australianos. Era tiempo de empezar a hacer amistades.

Evité relacionarme con españoles todo lo posible, pero tenía amigos de todo el mundo: Francia, Australia, Chile, USA y era hermoso porque todos aprendíamos de todos, sin importar de dónde veníamos, todos teníamos algo en común: queríamos exprimir Australia y vivir una súper experiencia.

Esta aventura me llevó a conocer aborígenes en las tierras sagradas cerca de Uluru, cruzarme con animales salvajes como dingos y cocodrilos (aunque no muy de cerca por suerte). Conocí a personas que se convirtieron en mi familia allí y que siempre formarán ya parte de mi vida.

Experiencia personal / sheila amigos

Lancé fiestas privadas en casa que hicieron historia en mi barrio, me bañé en playas desiertas en las que no había nada más que yo y mi respiración, y me sentí más viva de lo que nunca antes me haya sentido. También cogí algunos de los hábitos australianos: me volví adicta al vegemite (sí, soy rara), al “meat pie” y al buen cappuccino con mucha espuma. 

Aproveché todas las oportunidades que tuve para relacionarme con locales, que siempre me respondieron con una sonrisa y amabilidad. Me encantó la multiculturalidad del país, las oportunidades de trabajo y de ser lo que yo quisiera sin presunciones. Las tiendas de segunda mano con ropa a 5 dólares, los mercados artesanales y los conciertos cualquier día de la semana. Ir a trabajar en mi bicicleta de segunda mano, oxidada pero hermosa, sentirme segura caminando por la calle sabiendo que nadie me robaría.

sheila-final

Nada es gratis en esta vida. Las cosas hay que lucharlas duro, pero os puedo asegurar que si os esforzais, tan mal no puede ir, porque al final después de sembrar se recoge la cosecha, tarde o temprano. Y si aún quedan vacilaciones en tu interior, solo te puedo decir que “la zona de confort es un hermoso lugar, pero nada crece allí”.

Australia - eBook - Estudiar y trabajar en Australia

EBOOK GRATUITO

Guía completa para estudiar, trabajar y disfrutar de Australia