Vivir en Australia: la mejor decisión de mi vida

Hola! Me llamo Blanca y después de un año y dos meses desde que decidí vivir en Australia, me ha tocado volver ya a España, y con la perspectiva (y enorme nostalgia) que me ha dado la vuelta a casa sólo puedo decir: ¡qué grandísima experiencia he vivido!

Vivir en Australia: barbacoa en Bondi Beachvivir en gold coastTras licenciarme en derecho y antes de atarme a un trabajo o a una estabilidad en mi ciudad, Barcelona, decidí que era el momento perfecto para emprender una aventura -que en principio de 6-7 meses- para salir de mi rutina y vivir experiencias nuevas. No había podido irme de intercambio durante la carrera y era una espinita que tenía clavada. Decidir destino no me supuso ningún problema: tenía clarísimo que iba a ser Australia. El país me atraía muchísimo desde hacía años, se habla inglés, que aunque yo ya sabía, nunca va mal practicarlo y mejorarlo y, sobretodo, me habían dicho que uno podía trabajar y mantenerse perfectamente sin necesidad de ayuda económica familiar, que era mi objetivo. Así que después de varias despedidas y 38h de viaje, (pasando por Singapur y conociendo la ciudad), mis dos maletones y yo nos plantamos en Brisbane, la ciudad elegida (a pesar de dudar muchísimo con vivir en Sydney). Tenía un par de buenos amigos viviendo ahí y al parecer su clima, tamaño y nivel de vida era más manejable que en otras ciudades. Allí pasé 7 estupendos meses trabajando de todo lo que encontré: nanny, azafata en eventos y congresos, cleaner, camarera, profesora de español… vaya, lo que me echasen! Los fines de semana aprovechábamos para conocer pueblos con muchísimo encanto y rollito surfero como Byron Bay y Noosa, y playas e islas increíbles que te dejaban la boca abierta. Viajé a Melbourne y recorrí la Great Ocean Road (increíble carretera costera) donde vimos koalas salvajes, a Sydney a visitar la Opera House y la ciudad, a las islas Whitsundays donde vi la impresionante Whitehaven Beach desde el mejor mirador en el que he estado jamás, bucée en la gran barrera de coral con la enorme suerte de tener al lado tres tiburoncillos y en Gold Coast con un par de delfines. Pasé navidad y fin de año en bikini en la playa y a 35º, raro y diferente pero muy divertido.

vivir en Gold CoastVivir en Australia: bucear en las barreras de coralCuando faltaba un mes para acabar el curso de Business que estaba estudiando en Brisbane me di cuenta de que el tiempo había volado sin darme cuenta y que no quería volver a España todavía; aún me quedaba muchísimo por hacer y vivir en Australia, por lo que alargué mi visado y me mudé a Sydney para estudiar un curso de Recursos Humanos. Me instalé en Bondi Beach, un pueblo surfero a 30min de la city, en pleno verano, y en seguida encontré trabajo en dos restaurantes además de seguir dando clases de español. Lo que yo empecé a vivir y sentir en Sydney no lo puedo explicar con palabras porque me quedaría corta. Fue una sensación PERMANENTE de alegría, bienestar, plenitud, libertad… era inmensamente feliz. Limpiaba mesas y servía platos (¡con lo “finolis” que yo he sido!) con una enorme sonrisa en la cara, iba por la calle con mi música sonriendo como una tonta y deseando que por favor por favor eso no se acabase nunca. Me encantaba Sydney, el modo de vida, la diversidad, las bahías, ¡todo! Y el hecho de vivir en un pueblecito súper animado a 50 metros andando de la playa me producía sensaciones únicas. Tenía los trabajos y las clases en la ajetreada ciudad pero volvía a Bondi y era un oasis de paz y tranquilidad. Todo el mundo hacía vida en la calle: deporte, pasear, surfear, ir en bici, tomarse un helado, conciertos improvisados, las terrazas siempre llenas… ambientazo. Cosas tan sencillas como comprar un helado al salir de trabajar e ir andando a la playa, descalza, a ver las impresionantes puestas de sol; dar un paseo por el “coastal walk” hasta las siguientes playas; juntarte con amigos para tomar una cerveza en la playa por las tardes (tardes que luego se nos iban de las manos sin saber ni cómo), organizar barbacoas semana sí, semana también, tomar unos vinitos en la playa por las noches o tirarte horas hablando o escuchando música al atardecer hacían de mis días en Bondi únicos e inolvidables. Cada día era impredecible: al levantarme por la mañana jamás sabia cómo iba a acabar, y esa anti rutina e improvisación no me podía gustar más. “Go with the flow”. Siempre había algo que hacer, cada día de la semana: algún barrio nuevo que conocer, algún mercadillo por el que perderse, algún concierto o festival al que ir, alguna playa nueva por descubrir y alguna fiesta a la que acudir.

lo mejor de AustraliaVivir en Brisbane AustraliaEchaba de menos muchas cosas de España como mi familia y mis amigos, sin duda, pero aun así disfruté de absolutamente cada segundo que pasé en Down Under: Me podía mantener económicamente perfectamente (objetivo cumplido), ¡incluso ahorré!, hice un viaje increíble a Bali y Gili Islands, recorrí con una furgoneta la espectacular costa australiana de norte a sur durmiendo en campings, backpackers o en el mismo coche viendo ballenas al amanecer, viajé a Thailandia donde me saqué el curso de buceo entre tortugas y además pude vivir muy bien en Bondi. Y todo ello con mis dos sueldos de camarera. Es cierto que siempre fui muy afortunada y tuve mucha suerte con los trabajos (el saber inglés ayudó bastante, todo hay que decirlo) pero también hay algunos momentos de frustración, dudas, soledad, agotamiento… Y te preguntas ¿quién me mandó a mí venir hasta la otra punta del mundo? pero con paciencia, ganas, persistencia y mucha ilusión al final las cosas acaban saliendo. Siendo sincera, yo pocas veces lo pasé mal mal ya que cualquier obstáculo que se interpusiera por el camino normalmente lo acababa solucionando y acababan siendo grandes lecciones de vida (y anécdotas muy buenas). Tuve que aprender a vivir sola y muy lejos de casa, a realizar tareas del hogar que jamás había hecho (menos planchar, eso nunca lo conseguí), encontrar diversos trabajos, “chuparme” muchas horas de bus y tren, cambar varias veces de casa (para mí la tarea más pesada y complicada), etc. pero también espabilé muchísimo, conocí gente (a diario) de todo tipo y de todas partes con historias de fondo increíbles e hice muy buenos amigos. Lo bueno aplastaba lo malo.

Vivir en Australia: road trip east coastMe encantaba vivir en Australiaí pero “All good things come to an end” y era lo que me tocó a mí… Esta experiencia me ha hecho sentir orgullosa de lo que he conseguido y tremendamente feliz de todo lo que he vivido y visto, por eso no puedo sentir otra cosa que pasión por Australia, país lleno de oportunidades al que espero no tardar en volver porque acabo de irme y ya lo echo de menos. Sin lugar a dudas, ir a vivir esta experiencia ha sido la mejor decisión que he tomado en mi vida. Cheers mate!

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