Un año viviendo en Sidney: Feliz

Cuando en la escuela de inglés a la que fui en Sídney hacíamos juegos de preguntas para mejorar nuestro inglés, una de las preguntas que me hicieron fue: ¿cuál ha sido uno de los momentos más felices de tu vida? La respuesta la tenía clara: aquel día en el que a mi novio y a mí nos dijeron que nuestro destino para el siguiente año era Sídney.

Un año viviendo en Sidney: FelizEse día yo estaba trabajando en Madrid, un día como otro cualquiera, ya sabéis… la monotonía. Mi novio estaba haciendo la beca ICEX y ese día tenían que decirnos el destino que nos había tocado, bueno, que le había tocado a él y al que yo también iba a ir (quizás si le hubiese tocado Angola, una relación a distancia no habría estado mal!). Pero de repente, a la una del mediodía me sonó el teléfono, corrí al pasillo y una voz gritó como un histérico: Sídneeeeey!!!

Un año viviendo en Sidney: Feliz

Un año viviendo en Sidney: FelizEn este momento cambió mi vida. Decidí irme con él, siempre había querido vivir un año fuera, mejorar mi inglés y vivir aventuras y qué mejor que hacerlo junto a él. Así que dejé el trabajo, comenzamos a prepararlo todo, miedos, dudas, pero sobre todo mucha ilusión, y dos meses después comenzó el que ha sido el mejor año de mi vida.

Así llegamos a Sídney un día soleado, mi novio empezaba a trabajar al día siguiente, pero yo no tenía nada más que el curso de inglés que empezaría un par de semanas después de mi llegada. Tengo que reconocer que esa primera semana no fue nada fácil, estaba sola, en un albergue en el que me picaron pulgas, me quemé tanto con el sol que no podía ir a la playa y no entendía prácticamente nada de inglés.

Pero como todo en esta vida, la cosa fue mejorando y cuando empecé el curso conocí a muchísima gente de todas las partes del mundo, me quité el miedo que tenía a hablar en inglés, comencé a viajar y a disfrutar de Australia. Después, empecé a trabajar como camarera, tengo que confesar que yo tenía la gran suerte de tener un visado con el que podía trabajar 40 horas y no necesitaba apuntarme a más cursos, ya que me fui como “de facto partner” de mi novio. Por lo que no me fue nada difícil encontrar algo y aunque he de reconocer que se me hizo duro trabajar de camarera, tuve la suerte de poder trabajar un par de meses, viajar otro par de meses, volver a trabajar y volver a viajar.

Un año viviendo en Sidney: FelizPero vayamos a lo importante, porque lo importante de este año que he vivido en las antípodas no es el estudiar o trabajar de camarera, es cómo me he sentido. He sido muy feliz, he conocido sitios que jamás pensé que conocería, he viajado con mi pareja a mil sitios diferentes, hemos vivido juntos experiencias inolvidables, como viajar por Nueva Zelanda con nuestra mini Camper van. Y sobre todo, he cambiado de mentalidad, ¿por qué? Pues porque hasta ahora, y aunque yo siempre he sido muy viajera, de alguna forma tenía impuesto por la sociedad o por lo que sea, que mi obligación en la vida era: ir al colegio, luego la universidad y después buscar trabajo. Sin embargo, no tiene por qué ser así, considero que este año he aprendido muchas más cosas de las que aprendí en un año entero trabajando en una oficina. Ahora que estoy de vuelta en España y buscando trabajo, intento actualizar mi CV y no sé cómo poner lo formativo que ha sido este año en Australia. Si pongo que he sido camarera, parece que no he seguido trabajando de lo mío, pero por qué no puedo poner en mi CV: Experiencia profesional: 2014-2015. Un año viviendo en Sídney: feliz.

Un año viviendo en Sidney: Feliz

Un año viviendo en Sidney: FelizAdemás, he descubierto algo, que siempre he sabido, pero que nunca había vivido, y es la cantidad de gente que hay viajando por el mundo, viajando de formas muy diferentes. Conocí a una pareja joven de españoles que llevaba un año viajando en su propio velero, recorriéndose el mundo, espero que sigan haciéndolo y disfrutando de ello. Conocí otra pareja que viajaba viviendo en casas de otras personas a cambio de ayudar a los dueños a construir algo, como por ejemplo una caseta. Gente que se ha recorrido Australia en camper van parando a trabajar cuando lo necesitaban, personas que preferían estar 5 meses trabajando como locos para poder luego viajar otros 5 meses sin preocupaciones, hasta un chico que le daba miedo volar y había llegado desde Italia hasta Australia sin coger ni un solo avión, había tardado 4 meses y, ¡todavía tenía que volver!

Un año viviendo en Sidney: FelizLa cuestión es que conoces gente que está viviendo la vida que quiere vivir, que está en el momento que quiere, en el lugar que quiere y viviendo la vida que ha elegido, con sus cosas buenas y sus riesgos. Y todo esto, motiva y da qué pensar.

Un año viviendo en Sidney: FelizEn definitiva puedo decir sin lugar a dudas que este año ha sido inolvidable y que ojalá muchas otras personas vivan una experiencia como ésta, y si no tienen la misma suerte que yo o por lo que sea, les resulta una mala experiencia, no pasa nada, siempre puedes volver a España, siempre puedes cambiar de país, la cuestión es intentarlo.

Así que aquel día que mi novio me llamó en mitad de mi monótona vida y me dijo “Sídneeey”, ahora mismo no diría que es el momento más feliz de mi vida, sino que más momento felices a traído consigo.

Un año viviendo en Sidney: Feliz

 

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